Área Sensorial y actividades Montessori

Difunde y comparte...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on Pinterest

Ideas para trabajar el área sensorial

Una de las áreas de trabajo de Montessori, es el Área Sensorial a la que le dio una gran importancia, ya que consideraba que el desarrollo de los sentidos es la base del dominio de futuros conocimientos, como las matemáticas y el lenguaje.

Montessori incidía en la importancia de proporcionar experiencias sensoriales ya que a través de los sentidos, los niños conocen el mundo que les rodea.

A través de los materiales y las actividades sensoriales, los niños toman consciencia de su entorno, aprenden a clasificar, a reconocer las características de los objetos y a observar todos sus detalles. Poco a poco, van discriminado, comparando, identificando formas, fragancias y gustos. Estas experiencias les lleva al razonamiento, a la formación de su propio criterio, a la resolución de conflictos y a la capacidad de decisión.

Con los materiales dedicados al área sensorial, Montessori trabajaba la vista, el tacto, el gusto, el olfato y el oído.

Además incluyó un «sentido», al que llamó estereognóstico, aunque más que un sentido, es una asociación en la que se necesita una gran sensibilidad. Se trata de reconocer la forma y otros aspectos de los objetos como la temperatura, el peso o el volumen. Para ello no se utiliza la vista, sino que se hace a través del tacto. De esta manera, se agudizan los sentidos, proporcionando otras percepciones más profundas que considera muy útiles para el desarrollo.

No me gustaría saturar con ejemplos de actividades Montessori que ya podéis encontrar repetidamente en otros blogs. Así que dejo una lista resumida de actividades sobre desarrollo sensorial que se pueden hacer sin detenerme demasiado.

Lo que sí que me gustaría es detenerme en actividades que los más peques puedan hacer. Muchas de las actividades que se proponen sobre equiparar formas o discernir sonidos son demasiado complejas para peques de un año. Así que os cuento desde mi experiencia, lo que me funciona a mí con mi hija, Llum.

Actividades de desarrollo sensorial

Montessori, presenta sus materiales gradualmente, presentando conceptos sencillos y adaptándose al ritmo de cada niño o niña, profundizando en los conceptos cuando realmente han asimilado lo más básico y se sienten preparados para avanzar.

Texturas opuestas

Para empezar a diferenciar texturas, es conveniente empezar por conceptos básicos. Para ello las lijas Montessori son un gran recurso ya que con ellas aprenden a diferenciar los términos opuestos áspero y suave.

Yo hice las tablillas que nos explica Bei en su blog, son muy fáciles de hacer.

Cuando presentamos la actividad, tocamos la parte áspera y pronunciamos la palabra, lo mismo con la parte suave. Después invitamos a que lo hagan los peques y repetimos las palabras para que se vayan familiarizando con ellas.

Después de esta actividad, podremos jugar a buscar objetos suaves y objetos ásperos. Poco a poco se pueden ir introduciendo diferentes lijas más ásperas o más suaves y más adelante otras texturas.

Los opuestos táctiles

Busca diferentes objetos, algunos que sean duros y otros blandos o moldeables. Yo los pongo en un saco y se los doy a mi hija de un año.

Le encanta meter las manos en el saco para sacar los objetos sorpresa. En la bolsa, pongo elementos duros y blandos.

  • Duros: mortero de madera, una pelota dura, piedra, nuez, una caja de metal, una pieza de madera de construcción.
  • Blandos: pelota blanda, muñeco pequeño de goma, peluche pequeño, una esponja, un cojín pequeño, un ovillo de lana.

Mientras va sacándolos, me los enseña para que le diga que es. Yo le digo el objeto y también si es blando o duro. Es una buena oportunidad para hablar también de si el objeto es ligero o pesa mucho, así que es una actividad en la que se puede trabajar conceptos de volumen y peso. 

Comparar texturas

Con mi niña de 13 meses, no pretendo que compare texturas, ni que las empareje, ni que las reconozca. Solo le proporciono materiales para que los toque e investigue.

Las lijas: van genial para su edad. Las toca y se concentra mucho en ellas.

La caja de texturas: lo que hace con ella, es sacar todas las tablillas, tocarlas todas y seguidamente intentar arrancar los materiales.

El panel sensorial: se distrae un buen ratito, toca todos los materiales y también el siguiente  paso es arrancarlo todo.

Tablero con pocas texturas y ventanas para abrir: esta actividad le gusta mucho, las ventanas son de las toallitas de bebés. Están bien apegadas al tablero y las texturas dentro. No las arranca y le encanta abrir, tocar y cerrar.

Saquitos sensoriales: todo lo que vaya dentro de un saco y contenga el factor sorpresa, es un elemento motivador. Los saquitos proporcionan una experiencia muy agradable al tacto. Llum se detiene en cada uno de ellos y después los vuelve a poner en el saco, aunque lo mejor es que también le encanta hacerse cosquillas en los pies y sentir las texturas en ellos ¡Una experiencia con risas garantizadas!

Cuentos de texturas como los toca, toca: muy apropiados para los más peques. Tocan y tocan sin parar mientras les puedes ir explicando el cuento, las formas o las sensaciones.

Cesta con pelotas: una cesta con diferentes tipos de pelotas no puede faltar. De varios tamaños y texturas. Dan mucho juego, a LLum le encanta cogerlas, tocarlas, lanzarlas, que nos las pasemos, ponerlas dentro de botes y utizarlas para otros juegos.   Yo he hecho una recopilación de pelotas que tenía por casa, de tela, de goma, de plástico, de piel, con luces, etc. Pero también se pueden comprar diferentes pelotas sensoriales aquí.

Conceptos de tamaño, forma, altura y longitud

Nosotros no tenemos la torre rosa de Montessori, que por si alguien se pregunta porqué es rosa, es una de las características de los materiales Montessori. El aislamiento de cualidades, tiene la finalidad de aprender algo concreto. En este caso, con la torre rosa, se concentran solo en la dimensión.

Bueno, pues no tenemos esta torre, pero tenemos otra con animales y números, que es de cartón y que de momento, desde mi humilde punto de vista, creo que es más apropiada para mi hija de 13 meses, que está en la fase, de destruir la torre y ver el impacto que tiene cuando cae en el suelo.

No por ello, dejamos de trabajar los conceptos de tamaño, forma, altura y longitud. Mientras recogemos, apilamos, los ponemos en vertical y en horizontal. Vamos introduciendo vocabulario como grande, pequeño, el más grande, el más pequeño, largo o corto.

Conceptos de volumen y peso

Puede resultar gracioso, pero la manera en que hemos empezado a introducir estos conceptos, se ha dado de una forma espontánea. En un de los estantes de los cuentos de Llum, tengo dos libros enormes sobre animales con sonidos que me regaló una amiga. Llum, casi no puede con ellos, pero continuamente nos trae los cuentos de uno en uno  para que se los contemos. Aprendió muy rápido que cuando terminamos un cuento, debe guardarlo y sacar otro. Es muy gracioso ver como nos trae esos dos libros que ni yo puedo con ellos. Así que aprovechamos para decirle, que pesa mucho, que es muy pesado y que otro de los cuentos, pesa poco y es muy ligero.

Explico esto, porque si nos paramos a observar a nuestros hijos, podemos “montessorizar” cualquier circunstancia, ya que todos los momentos son oportunidades de aprendizaje.

Distinguir colores

Es curioso, pero hice muy pronto las tres cajas de colores DIY de Montessori. Todavía no las he sacado, ya que las guardaba para más adelante. Y justamente hoy, me he dado cuenta que ya es hora de sacar la caja Nº1 y posiblemente la Nº2. Y es que el tiempo pasa volando!

Lo he descubierto de forma natural. Mi padre y Llum estaban jugando con los vasos de colores del Ikea. Mi padre le ha empezado a pedir que le diese el vaso azul, el rosa, el lila, etc. Yo no estaba mirando, solo escuchaba, pero me he levantado para decirle que eso todavía no lo sabía. Cual ha sido mi sorpresa, cuando mi padre ha dicho ¿no?, pues me los está dando. Resulta que en el cuento “L’os tafaner” y en el de el Arco Iris de toca toca, cada página es de un color. Nosotros siempre repetimos los colores a medida que vamos pasando las páginas. También desde que nació, le voy indicando de que color es la ropa que le voy poniendo y le he ido relacionando objetos tanto a los libros, como a su ropa. No lo he hecho con la intención de lo entendiese, solo porque se me ocurría que algún día le sonaría. Pues bueno, ya le suena. Así que mañana jugaremos con la caja de colores primarios Nº1, con sus pompones y sus saquitos de sus mismos colores.

Los vasos de colores del Ikea también son un gran recurso. Podemos buscar objetos de los mismos colores y que los vaya poniendo dentro de cada vaso.

Yo he hecho estos cuencos de trapillo y también le asigno objetos para que los empareje con el color.

Distinguir y comparar sonidos

Los botes con diferentes materiales para escuchar e incluso emparejar con otro bote que suene igual son una ingeniosa actividad que agudiza los sentidos y requiere mucha atención y concentración. De momento, no es apropiada para los más peques.

Nosotros, tenemos nuestro rincón de la música con sus instrumentos separados en cinco cestas. No pasa ni un día sin que escuche como suenan algunos de los instrumentos. Ha insistido mucho en que le toquemos los instrumentos de viento, hasta que ha aprendido a soplar. Cada mañana tenemos el concierto en casa, con la flauta y la armónica.

Creo que el rincón de la música es importante tenerlo en cuenta, es una actividad en sí misma y aprenden a distinguir sonidos, a reconocerlos y a comparalos.

Yo los tengo separados en cestas de la siguiente manera:

1- Los que tienen cascabeles y campanas.

2- Las maracas y huevos de pequeña percusión.

3- Los palos chinos y rascadores de madera.

4- Xilófono y palo de lluvia.

5- Flauta de émbolo, silbato, trompeta pequeña y armónica.

Las escalas musicales, las vamos introduciendo con el xilófono de madera que compramos en jugaryjugar.

También con las flaneras de metal, cada una suena de una manera.

Todavía no he probado la actividad de poner agua en botellas con diferentes niveles y colores, pero lo tengo en mente para más adelante.

Con los instrumentos, las canciones y el movimiento, podemos ir introduciendo los conceptos de fuerte, suave, grave, agudo, rápido y lento.

Aromas y sabores

El BLW es una buena oportunidad para ir introduciendo aromas y sabores. Cada vez que Llum come una naranja ha aprendido a olerla, como buena Valenciana que es su madre. Y su padre ¡claro! jejeje…

Intentamos que vaya oliendo algunas plantas aromáticas cuando paseamos.

En la cocina, tiene su estantería con un par de botecitos, en los que he puesto pieles de naranja y limón. También le ofrecemos lavanda o menta cuando hay en casa.

De momento, no me he parado en la clasificación de aromas agradables o desagradables. Solo en que reconozca algunos aromas cotidianos.

Del mismo modo, cuando come Kiwi, plátano, pera, etc. Siempre le decimos si la pera está dulce, si el Kiwi es ácido o cuando muerde la piel de la naranja por equivocación, le decimos que es amarga. También verbalizamos conceptos como frío, caliente o templado.

Vamos, cosas de lógica que menciono porque a veces no nos paramos a pensar que sus mentes absorbentes, están sedientas de querer saber. Solo hace falta observar y establecer una buena comunicación para que aprendan de forma natural.

Difunde y comparte...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on Pinterest

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *